Leptospirosis

Sinonimia

Orina roja, aborto asintomático, mastitis leptospiral.

Definición

Es una enfermedad infecciosa, contagiosa, transmisible al hombre, causada por diversos serovares de Leptospiras interrogans. Se caracteriza por cursar con diversas manifestaciones clínicas, desde una forma asintomática hasta la presencia de fiebre, con o sin ictericia y hemoglobinuria, infertilidad, aborto y muerte o recuperación gradual. En el proceso se reconoce una fase primaria con localización de leptospiras en sangre (septicemia o leptospiremia) y otra secundaria, con localización en órganos reproductivos y renal, con eliminación del agente por orina (leptospiruria), durante meses o años. Zoonosis: recordar que es una enfermedad transmisible al hombre.

Etiología

Las leptospiras son agentes delgados, móviles, de hasta 40 µ de largo, espiralados y con extremos curvados en forma de ganchos. Son viables durante varias semanas en aguas contaminadas por orina y fuera de ellas tienen poca resistencia, siendo muy lábiles frente a medios muy ácidos o muy alcalinos, muriendo rápidamente bajo la acción de los desinfectantes de uso corriente y la luz del sol (rayos U.V.). Actualmente, todas las leptospiras están clasificadas en una sola especie, Leptospira interrogans, la que contiene numerosos serovares siendo importante en bovinos los siguientes: pomona, tarassovi, wolffi, hardjo, grippothyphosa, canicola e icterohaemorragiae.

Epizootiología

Es una enfermedad esencialmente transportada por animales leptospirúricos y por el agua. En la distribución de las leptospiras son importantes, como reservorio, los roedores y porcinos, además de carpinchos, zorrinos, comadrejas y jabalíes. Estos animales transportan leptospiras por mucho tiempo y las eliminan por orina, siendo esta la principal fuente de contaminación del medio, especialmente la orina de los porcinos que las liberan durante periodos prolongados, constituyendo una importante fuente de infección para los bovinos. Por eso, la presencia de cerdos en un área determinada es un factor a tener en cuenta como posible fuente de infección. El bovino infectado también funciona como portador y la leptospipuria puede durar varias semanas. El ingreso de bovinos proveniente de poblaciones y de situación sanitaria no conocida son también un riesgo importante. Los bovinos sin vacunar que conviven en una población vacunada, actúan como multiplicadores y diseminadores, tanto de los serovares de leptospira actuante como de nuevos serovares. De esta forma se contaminan las pasturas y el agua con orina infectada, fetos abortados, secreciones uterinas, líquidos fetales, secundinas, leche y esperma. Un ternero viable infectado tardíamente en útero puede propagar la infección por lo menos durante 7 semanas tras su nacimiento. La humedad es el factor más importante que rige la persistencia del agente en el medio. Estos microorganismos sobreviven bastante tiempo en aguas superficiales estancadas pero son muy sensibles a la desecación. Las regiones de lluvias abundantes y clima templado, suelos bajos, inundables, pantanosos, campos de ?bañados?, aguadas naturales y lagunas, favorecen la propagación de la enfermedad. El semen puede ser portador de leptospiras transmitiendo la enfermedad durante la cópula o inseminación artificial. Otra forma de contaminación frecuente ocurre cuando los animales beben orina (una forma frecuente de pica) o también a través del lamido de genitales de animales leptospirúricos.

Patogenia

El periodo de incubación es corto y raramente excede los 7 días. Las puertas de entrada al organismo son las lesiones o grietas presentes en la piel y/o mucosas (nariz, ojos, tracto digestivo, genitales) o a través de la ingestión (vía oral) de alimentos y agua contaminados, siendo ésta la vía más frecuente de infección. Luego de penetrar en el cuerpo se multiplican en el hígado y llegan a la sangre (leptospiremia o fase septicémica) destruyendo glóbulos rojos, lo que provoca anemia, hemoglobinuria e ictericia (hemoglobinuria e ictericia pueden no estar presentes en algunos casos, habiendo septicemias a leptospiras sin estos signos). Durante este periodo pueden aislarse de la sangre periférica durante varios días hasta que declina la fiebre y la septicemia por la aparición de anticuerpos en sangre. Si sobreviven a la septicemia temprana, se localizan en diferentes órganos como genitales y túbulos renales donde logran sobrevivir. En el riñón causan daño vascular, nefritis intersticial con presencia de leptospiras en orina (fase leptospirúrica) por un periodo prolongado. En la fase aguda, el animal puede morir de septicemia, anemia hemolítica o una combinación de ambos fenómenos. En los terneros la mortalidad es mayor que en los adultos y, generalmente, sigue un curso agudo o fulminante, eliminando leptospiras por orina 12 - 14 días después de iniciada la infección, si sobrevivieron al proceso. En cambio, en los bovinos adultos, sigue generalmente un curso leve o hasta subclínico, pero con evidencias serológicas y presencia de leptospiras en orina. El aborto, con degeneración placentaria o sin ella, es una secuela frecuente después de la invasión generalizada (fase septicémica) de la enfermedad. Los fetos expulsados se encuentran ictéricos, con autólisis y frecuentemente momificados, ya que son eliminados varios días después de muerto. Por esa razón el aislamiento de leptospiras patógenas a partir del feto abortado resulta muy difícil.

Sintomatología

La enfermedad puede seguir distintos cursos: Forma hiperaguda: el cuadro está dominado por graves alteraciones del estado general, hipertermia (40-41.5°C) que pronto vuelve a la normalidad o es subnormal; inapetencia, debilidad, obnubilación, ocasionalmente estados de excitación nerviosa (como ?rabiosos?) y frecuentemente mueren en 12 a 18 horas. Forma aguda: es común observar en terneros entre 2 y 12 semanas de edad. Un caso típico comienza con inapetencia, depresión, debilidad y diarrea. Hay hipertemia durante varios días y más tarde se instala una atonía estomacal e intestinal. Entre el 2° y 5° día de enfermedad aparecen, junto con una disminución de la temperatura, hemoglobinuria, ictericia y anemia. Las vacas manifiestan una disminución de la producción de leche y alteración en su calidad (espesamiento y coloración rojiza), conjuntivitis, secreción lagrimal, lesiones superficiales y necróticas de la piel y mucosas, en especial del morro y cavidad bucal. En la fase final el estado del paciente decae notablemente y si no se lo trata a tiempo muere en 3 a 5 días. Forma subaguda: esta forma afecta por igual a terneros y adultos y comienza con trastornos del estado general pero, los síntomas son menos intensos que en la forma aguda. La temperatura está levemente aumentada o es normal. Los síntomas más salientes son hemoglobinuria, ictericia y anemia que permanecen durante 6 a 10 días, tiempo en el que en las vacas desaparece la lactación y se observa un gran adelgazamiento. También se observan lesiones superficiales y necróticas en la piel y mucosas. Sin tratamiento el curso dura unas 2 semanas y si no mueren la recuperación es muy lenta. Forma crónica: hay fiebre intermitente, diarrea persistente y reducción de la producción láctea; falta la ictericia y la hemoglobinuria es leve y de corta duración; adelgazan notablemente, se muestran apáticos y con el apetito cambiante, permaneciendo en este estado durante varios meses. Forma atípica: cursa con poca fiebre, con reducción de la producción de leche y aunque las mucosas están más o menos anémicas, faltan la hemoglobinuria y la ictericia. La enfermedad dura 3 a 10 días y aunque pueden existir recaídas, la mayoría de los casos curan. Todas las formas de leptospirosis citadas cursan con disminución de los eritrocitos y aumento de leucocitos. Además son frecuentes los abortos, que comienzan 1 a 5 semanas post-infección y si bien pueden ocurrir en cualquier momento de la gestación, es más común que se den en el último tercio de la preñez, especialmente alrededor del 7° mes. También puede presentarse el nacimiento de terneros prematuros y aumentar la mortalidad perinatal o neonatal. La presencia de una ?tormenta de abortos? (abortan un importante número de hembras gestantes en corto tiempo) en un rodeo de cría es a menudo la primera indicación de la presencia de leptospirosis, habiendo pasado desapercibidos los síntomas clínicos iniciales. En rodeos con alta incidencia de esta enfermedad, los abortos son más comunes de observar en las hembras jóvenes y no se manifiestan como ?tormenta de abortos? sino que son de tipo esporádico dada la inmunidad o resistencia desarrollada contra la noxa en la mayoría de los vientres. A continuación del aborto puede haber retención de placenta y/o trastornos de la fertilidad.

Lesiones

En los casos de cursos hiperagudos y agudos junto con la ictericia y anemia, se comprueba la existencia de acúmulos de líquidos sero-gelatinosos rojizos, especialmente en el tejido subcutáneo y perirrenal. Los riñones están muy agrandados, con una coloración pardo-oscuro-rojizo y las lesiones más significativas se ubican en la corteza, como un moteado o formaciones alargadas. El color de la orina varía desde rojo claro a rojo oscuro. El hígado está agrandado, amarillo-ocre, con áreas de necrosis focal e ictérico. En los casos fulminantes se observan petequias (por anoxia) en el epicardio y ganglios linfáticos hemorrágicos. En los casos crónicos se observa la corteza renal con numerosos focos fibrosos blancos, riñones arrugados, con edema perirrenal y una gran emaciación general. Los animales que abortan presentan endometritis y a veces retención de placenta (no tan frecuente como se da en la Brucelosis).

Diagnóstico

Se hace siempre mediante el apoyo del laboratorio de diagnóstico. A veces el cuadro clínico no es suficientemente característico como para hacer un diagnóstico presuntivo. Ante la presencia de fiebre, anemia, ictericia y hemoglobinuria, debería sospecharse de leptospirosis. La presencia de abortos y/o cambios físicos en la leche en ausencia de inflamación mamaria (mastitis) sugieren la presencia de esta enfermedad. La eliminación de brucelosis, IBR, DVB, campilobacteriosis y trichomoniasis como posible causa de aborto da paso a pensar en la presencia de esta entidad. El aborto ocurre generalmente en el último tercio de la preñez; la placenta está avascular, cotiledones atónicos, pardo amarillentos, edema gelatinoso entre alantoides y amnios; es frecuente la muerte fetal (fetos momificados o macerados). Otras enfermedades con las que debería efectuarse un diagnóstico diferencial son babesiosis, anaplasmosis, hemoglobinuria bacilar, hemoglobinuria post-parto e intoxicaciones y ante la existencia de trastornos nerviosos con listeriosis, IBR, rabia, tetania y paresia puerperal. En lo que respecta al diagnóstico serológico es imprescindible efectuarlo en un laboratorio que tenga una metodología estandarizada y que la realice en forma rutinaria. Todo título de microaglutinación obtenido indica contacto del animal con leptospiras. La vacuna no produce títulos de microaglutinación. La serología tiene valor diagnóstico o epidemiológico (2 muestras pareadas con elevación de 2 títulos o primer negativo y segundo muestreo positivo, 1/200 o mayor). Cuando hay más de 35% de reaccionantes en la población o en una categoría determinada, se evidencia una situación de riesgo sanitario y es necesario implementar o corregir medidas de control (ej. movimiento y presencia de portadores) y de vacunación. Para lograr la correcta identificación del agente etiológico, es necesario remitir muestra al laboratorio de diagnóstico.

Producto

Descripción Vacuna contra la Leptospirosis Bovina Indcaciones Prevención de la Leptospirosis bovina, evitando los trastornos reproductivos como infertilidad y aborto. Dosis y vía de administración Segun marca comercial. Primovacunación (vaquillonas, vacas, toros). 1a. dosis: 60 días antes del servicio. 2a. dosis: 30 días antes del servicio. Animales vacunados: revacunar anualmente con una dosis, 30 a 60 días antes del servicio. Presentación Segun marca comercial.

Profilaxis

Entre las medidas de control a adoptarse figuran: ? Identificación y tratamiento o eliminación de portadores ? No tener juntos lechones (portador natural de L. pomona) y terneros en un mismo potrero ? Utilizar hembras para reposición provenientes de rodeos seronegativos a leptospirosis o convenientemente vacunados. La principal medida preventiva es la vacunación adecuada y el control de ingreso de portadores subclínicos (leptospirúricos que aportan nuevos serovares y rompen el equilibrio sanitario). ? Se deben combatir los roedores con rodenticidas. Para la prevención de la leptospirosis bovina se indica la vacunación de toros, vacas y vaquillonas antes de iniciar los servicios. Rodeos Generales En rodeos generales que no se vacunan contra Leptospirosis, donde se sospecha o confirma la presencia de la enfermedad, para iniciar un Plan de Vacunación se sugiere aplicar el siguiente esquema: Al inicio del plan sanitario (el primer año): Vacunar todos los animales del rodeo mayores de 3 meses de edad con dos dosis con un intervalo de 30 días entre la primera y la segunda vacunación (primovacunación). Revacunar 6 meses después las categorías menores, las que al inicio del plan tenían 3 meses y 12 meses de edad respectivamente. Objetivos: ? Uniformar la inmunidad del rodeo ? Generar un adecuado pie de inmunidad. Al año de iniciado el plan de vacunación (el segundo año): Vacunar las siguientes categorías: ? los terneros y terneras nacidas ese año (al destete o pre-destete, dar 2 dosis con 30 días de diferencia entre una y otra) ? los animales de 1 año de edad y; ? los que van a entrar a servicio (vacunación pre-servicio). Repetir este esquema de vacunación en los años siguientes. La prioridad es alcanzar una buena base inmunitaria en las vaquillonas las que, aplicando este esquema, llegarían al servicio con 4 dosificaciones. Se puede continuar revacunando anualmente con una dosificación pre-servicio. Con este plan se logra una adecuada protección en las categorías menores que son las más susceptibles. En animales primovacunados, lo ideal desde el punto de vista inmunitario, es iniciar siempre un plan de inmunización con doble vacunación, con diferencia de 30 días entre la primera y la segunda aplicación (efecto Booster). TAMBOS En tambos con guacheras con antecedentes de muertes por Leptospirosis se puede aplicar el siguiente esquema: Vacunar a la hembra gestante antes del parto para poder transferir, mediante inmunidad pasiva (calostro), anticuerpos maternos al ternero. Los animales jóvenes (terneros/as): 1° vacunación: a los 45-60 días de vida 2° vacunación: 3 semanas después de la primera (booster) 3° vacunación: a los 6 meses de edad 4° vacunación: al año de edad 5° vacunación: pre-servicio. Luego revacunar anualmente antes del servicio. Algunos autores recomiendan vacunar a ?fecha fija?. En rodeos de cría: vacunar todos los animales cada 6 meses en fecha fija (una de las dosificaciones pre-servicio). En tambos: vacunar todos los meses los grupos de animales que vayan cumpliendo con las diferentes edades de vacunación. Se deben vacunar todos, machos y hembras, animales de alto y muy bajo valor económico, ya que, epidemiológicamente, todos los bovinos son importantes. Los esquemas de vacunación sugeridos con vacunas Bay-Vac® son orientativos, quedando a criterio del médico veterinario la aplicación o modificación de los mismos.

Tratamiento

Para el tratamiento de la leptospirosis está indicado el uso de antibióticos en la fase temprana de la enfermedad, es decir antes de que ocurra la crisis hemolítica, lo que elimina las leptospiras de la circulación sanguínea, aborta la crisis hemolítica y puede prevenir la colonización renal. Drogas utilizadas: PENICILINA/ESTRTEPTOMICINA, EXITETRACICLINA, QUINOLONAS. El tratamiento con antibióticos tiene efectos limitados sobre el curso de la enfermedad, una vez que la crisis renal ya se ha desarrollado.

Feto momificado por leptospirosis.

Ictericia: tonalidad amarillenta de los tejidos.

Ictericia obdservable en la conjuntiva ocular.

Nefritis intersticial con focos fibrosos blancos (caso crónico).

Roedores: reservorios de leptospiras que eliminan por orina.

Leptospirosis: Enfermedad transportada por el agua.

Aspecto macroscopico de los riñones en un caso agudo de leptospirosis: aparecen agrandados, rojizo oscuro, congestivos, con un "moteado" a nivel de la corteza.

Hemoglobinuria: presencia de orina oscura en el interior de la vegiga.

Superficie de corte mostrando ictericia a nivel del parenquima hepático.